El Duelo: La Pérdida de un Miembro de la Familia

El Duelo




El duelo es la reacción adaptativa normal (pensamiento, sentimiento y actividad) ante la pérdida de una persona querida, un animal, un objeto, etapa o evento significativo. 

La pérdida de una persona querida es una de las experiencias más dolorosas, más intensas que cualquier ser humano puede sufrir y no solo es dolorosa como vivencia, más también dolorosa de ser atenuada apenas por el hecho de sentirnos impotentes para ayudar (Bowlby, 1980).

Pérdida de un Miembro de la Familia

La pérdida es traumática. Siempre es dolorosa. Por lo que toma un tiempo y un proceso volver a la normalidad (D'Addona, 2025).

Manifestaciones normales del duelo según el psiquiatra estadounidense W. Worden

Las personas se mantienen en duelo por el contexto de la muerte del miembro de la familia:

  • Momento histórico (Pérdidas pasadas y separaciones)
  • Sociedad (sin red de apoyo)
  • Familia (relación ambivalente independiente)
  • Individuo (carácter y forma de manejar el estrés)
  • Cultura (pérdida inesperada o múltiples)

¿Cómo vive la familia el duelo?

Los niños viven el duelo de forma diferente. Un niño que está viviendo un duelo no tolera el dolor de forma continua, por lo que, pasa de momentos de tristeza a momentos de juego. Asimismo, puede presentar retrocesos en su desarrollo con respecto a conductas ya superadas como perder el control de esfínteres, evitar comer solo o hablar de manera infantil.

Asimismo, la tristeza y la confusión en los niños se presenta como problemas de alimentación, problemas de sueño, miedo, querer estar siempre acompañado, cambios en el desempeño escolar, dificultad para concentrarse, pérdida del interés en actividad que realizaba con satisfacción, extrañar a la persona querida, o decir cosas como "quiero irme a donde mi... (mamá, papá, hermano, hermana, abuelo, abuela, etc.).

Intervención Psicológica

Para empezar, la psicología señala lo que vive una persona luego del fallecimiento de un ser querido como un proceso normal, donde se experimenta diferentes emociones y sentimientos que permiten sobrellevar el dolor e implementar cambios necesarios para la adaptación a la nueva realidad. De esta manera, las personas durante este proceso utilizan estrategias de afrontamiento que les ayudan a hacer frente los cambios y a asumir un nuevo curso de la vida.

De acuerdo con Álvarez y Castaño (2020) “Aunque la muerte, es parte natural de la vida, para muchas culturas esta realidad genera angustia y dolor, debido a que implica perder a una parte importante en la vida de las personas” (s/n). Por esta razón, es de suma importancia reconocer el proceso del duelo como subjetivo y con un ritmo personal, donde el afectado interpreta y experimenta distintas emociones en diversa medida desde una perspectiva intrínseca y extrínseca con factores influyentes (cultural, religión, social, personal, etc.). 

Asimismo, es importante resaltar que, la imagen que se tiene sobre la muerte en un gran porcentaje de los casos puede imponer un desgaste emocional en la persona, al proyectar sentimientos de desesperanza, impotencia y tristeza profunda, aumentando pensamientos vinculados al temor, la evitación y la incertidumbre. Por lo tanto, aunque la muerte representa un hecho ineludible, no deja de causar una reacción de impacto, y esto es más significativo cuando afecta el equilibrio del sistema familiar, ya que su consiguiente adaptación a la pérdida supone una reorganización, a corto y a largo plazo del proyecto de vida, dependiendo de qué rol cumplía la persona fallecida.

¿Cómo hago para recuperarme del duelo? Sentir y expresar el dolor (emoción). (D'Addona, 2025)

Objetivos

Tareas del Duelo según W. Worden (1997)
  • Reconocer la pérdida y aceptar su irreversibilidad.
Constituye una tarea difícil, reconocer que el ser querido ha partido para siempre, es lento. Puede experimentar intensas emociones de dolor, negación, incredulidad y el deseo de que el ser vivo vuelva a la vida. Reconocer y aceptar su irreversibilidad implicar atravesar situaciones en las que se corrobora y se comprueba su ausencia como participar en rituales de despedida, conversar sobre el fallecido y su muerte, compartir recuerdos, tomar decisiones con respecto a sus pertenencias y vivir momentos en los que se contaba con su presencia.
  • Liberar las emociones y sentimientos que acompañan el duelo.
Trabajar el duelo supone confrontar las emociones que genera la ausencia del ser querido: reconociendo, dándole nombre, expresando, entendiendo, aceptando y validando lo que se siente.
  • Capacitarse para desenvolverse sin la persona querida. 
A pesar de que el fallecido no está, es necesario afrontar los desafíos de la vida a través de decisiones, nuevos roles y nuevas habilidades.
  • Recuperar el interés por la vida y por las personas que aún viven. Emprender nuevos proyectos.
Requiere de reubicar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo, lo que constituye un cambio en la posición que tenía el ser querido en nuestras vida y encontrar un nuevo sentido a la vida. Esto no significa eliminar o dejar de un lado los recuerdos, sino darle otro significado de acuerdo con la disminución de la intensidad que producían.




Técnicas y estrategias de intervención psicológica (min 5)

La estrategia más utilizada en el duelo, es la de afrontamiento como un conjunto de actividades intencionales y conscientes desde una perspectiva conductual, emocional o cognitiva, que dirige al individuo a la resolución de adversidades por medio de herramientas y habilidades que le permitan afrontar la situación y cumplir metas de adaptación.

  • Afrontamiento activo
  • Apoyo emocional
  • Autoinculpación
  • Desahogo 

  • Desconexión 
  • Auto-distracción
  • Afrontamiento de evaluación positiva
  • Religión
  • Planificación
  • Uso de sustancias 

  • El instrumento utilizado para evaluar, fue el COPE-28 en su versión española del Brief COPE realizada por Carver (1997), el cual consta de 28 ítems y 14 subdimensiones: Afrontamiento activo, planificación, apoyo social, apoyo emocional, religión, reevaluación positiva, aceptación, negación, humor, auto distracción, autoinculpación, desconexión, desahogo y abuso de sustancias. En el análisis de los resultados se evidenció que los padres presentan, bloqueo de afrontamiento, ausencia de ánimo y fuerzas para sobrellevar la situación, presentando una inadecuada forma de utilizar las estrategias de un 67% de la muestra, así mismo se identificó afrontamiento cognitivo, afrontamiento en apoyo social y afrontamiento de la realidad como estrategias que se están llevando a cabo de manera inadecuada con un puntaje máximo alcanzado de 54%, con una media de 36,23.

  • Inteligencia Emocional (IE), por medio de tres dimensiones claves de la IE con 8 ítems cada una de ellas, con un total de 24 ítems, estas escalas son de percepción emocional, comprensión de sentimientos y regulación emocional

  • resolución de problemas, autocrítica, expresión emocional, pensamiento desiderativo, apoyo social, reestructuración cognitiva, evitación de problemas y retirada social.

Resiliencia (Satisfacción personal, ecuanimidad, confianza en sí mismo, perseverancia, sentirse bien solo).

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